La renta es gasto,
no deuda.
El equipo no entra a tu activo fijo ni deja pasivo en el balance. Tu línea de crédito bancaria queda libre para lo que sí necesita crédito.
La deducción corre en el mismo periodo en que pagas la renta.
Tu empresa elige el equipo que necesita. CAPI lo compra y te lo arrienda con una renta mensual fija durante el plazo que acordemos. El bien opera desde el primer día; la propiedad se queda de nuestro lado mientras dura el contrato.
El equipo no entra a tu activo fijo ni deja pasivo en el balance. Tu línea de crédito bancaria queda libre para lo que sí necesita crédito.
La deducción corre en el mismo periodo en que pagas la renta.
Lo define el tipo de bien y lo que aguanta tu mensualidad.
Arrancas con el inicial y la primera renta.
CFDI a nombre de tu empresa, con el concepto de arrendamiento.
Es el tope diario de deducción que la ley marca para automóviles. En maquinaria, mobiliario y equipo de oficina no hay tope: la renta se deduce completa.
Artículo 28, fracción XIII, Ley del ISR.CAPI compra el bien que tú escogiste y firma contigo un contrato por un plazo definido. Durante ese plazo pagas una renta mensual fija y usas el equipo sin restricción para tu operación. La propiedad, la factura de origen y el riesgo de valor residual se quedan con nosotros.
Quién cubre mantenimiento, seguro y gastos de operación se define dentro del mismo contrato antes de la firma, según el tipo de bien. Un auto de supervisión y una máquina de planta no se tratan igual, y eso queda escrito desde el principio.
El último mes tienes tres salidas. Devolver el equipo y cerrar. Renovar con una unidad nueva y empezar plazo otra vez. O comprarlo a valor de mercado si te conviene quedártelo.

Movemos esas tres piezas contigo hasta que la mensualidad entre en tu presupuesto mensual real.
La maquinaria trabaja los meses que dura el contrato de obra y se devuelve al cierre.
El equipamiento del piso se paga mes con mes mientras la agenda se llena.
Unidades nuevas cada ciclo, sin quedarse con autos viejos que revender.
Mobiliario y cómputo completos sin un desembolso que frene otras decisiones.
De CAPI. Tú tienes el uso y goce; nosotros la propiedad legal y fiscal.
Sí. Tú cotizas con quien ya trabajas y nosotros hacemos la compra.
Devuelves, renuevas o compras a valor de mercado.
Sí, siempre que el bien sea indispensable para la actividad.
Tu contador. Nosotros entregamos el contrato y la factura mensual que él necesita.